La Federación de Pensionistas de CCOO y la Unión de Jubilados y Pensionistas (UJP) de UGT han conmemorado el Día Internacional de las Personas Mayores con una concentración ante la Delegación del Gobierno en Santander, en un contexto marcado por el desahucio de Maricarmen.
Antes de la concentración, representantes de ambos sindicatos visitaron a quienes se movilizan contra la especulación inmobiliaria en la Plaza Porticada. Luis Ángel Ruiz Cardín (UGT) y José Antonio Sánchez Gimeno (CCOO) criticaron las “medidas represivas” del Ayuntamiento de Santander, subrayando que Cantabria es la única comunidad autónoma que ha multado a quienes protestan por el caso de Maricarmen.
Críticas a la gestión de la vivienda
Los sindicalistas expresaron su preocupación por la venta del Edificio de los Hermanos Calderón en Nueva Montaña a un fondo buitre, exigiendo responsabilidades tanto a la entidad vendedora como al Ayuntamiento por la incertidumbre generada entre los inquilinos.
Ruiz Cardín destacó la necesidad de aplicar la “Ley Integral del Mayor” para garantizar la protección de las personas mayores. “No se puede permitir que a una persona de 87 años se le desaloje tras 70 años de residencia”, afirmó Sánchez Gimeno, quien también criticó el aumento del 49% en los precios de la vivienda en los últimos años.
Preocupaciones sobre la situación de los mayores
Gimeno advirtió que, a pesar de un incremento del 4,9% en la inflación, las pensiones solo aumentarán un 3,5%, lo que dificulta el acceso a alimentos y vivienda. “Hay personas mayores con pensiones que no alcanzan los 1.000 euros, muchas incluso por debajo de los 900”, añadió.
Ruiz Cardín hizo un llamado a tratar a las personas mayores con dignidad y a garantizar que los servicios públicos y financieros estén a su disposición. También expresó su preocupación por la soledad no deseada y el escaso número de residencias públicas en un sistema de dependencia mayoritariamente privado en Cantabria.
Finalmente, exigió que el Consejo del Mayor de Cantabria, así como los de Santander y Torrelavega, no se conviertan en “papel mojado” y se tomen en serio las necesidades de este colectivo.