Un equipo de investigación de la Universidad de Cantabria (UC), liderado por Ignacio Díaz Martínez, investiga la locomoción de tortugas actuales para interpretar huellas fósiles de especies extinguidas. Este estudio se lleva a cabo en colaboración con el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, gestionado por CANTUR.
Los investigadores han comenzado sus ensayos con tortugas de espuelas africanas (Centrochelys sulcata), que son la tercera especie de tortuga más grande del mundo. Durante una primera sesión experimental, se registró la presión ejercida por las patas de estos animales al caminar sobre una plataforma de sensores.
Datos sobre la locomoción y su relevancia paleontológica
“Los datos permiten observar la distribución de los apoyos y la secuencia de movimientos durante la marcha”, explica Díaz Martínez. Este trabajo se basa en el principio del actualismo, que busca establecer relaciones entre la locomoción de animales vivos y los rastros fósiles conservados.
Las tortugas de espuelas africanas, que pueden pesar más de 50 kilos, son ideales para estas mediciones. El equipo, que incluye a otros investigadores del CITIMAC y del área de Ingeniería Mecánica de la UC, también estudia cómo la forma de una huella puede ayudar a reconstruir el movimiento del animal que la produjo.
Metodología y próximos pasos en la investigación
Para los experimentos, se utiliza una plataforma de presión similar a las empleadas en estudios de marcha humana. Esta plataforma, de 2,5 metros de longitud, registra las zonas de apoyo y genera representaciones digitales de las pisadas.
La siguiente fase del estudio incluirá la colocación de una capa de sedimento sobre la plataforma, lo que permitirá relacionar las mediciones de presión con las huellas dejadas en el terreno. “Podremos registrar simultáneamente la fuerza ejercida y la forma de las huellas”, añade el investigador.
Ampliación del estudio a otras especies
La colaboración con el Parque de la Naturaleza de Cabárceno también contempla la inclusión de otras especies en los experimentos. Se espera estudiar aves de gran tamaño, como avestruces y emúes, así como grandes mamíferos como rinocerontes, para obtener más información sobre la locomoción de especies extintas.
Con estos ensayos, el equipo busca ampliar los datos sobre la formación de huellas y mejorar la interpretación de los rastros fósiles, contribuyendo así al conocimiento sobre la locomoción de especies del pasado.