La Universidad de Cantabria (UC) participa activamente en el proyecto europeo EasyDC-FOS, que tiene como objetivo principal modernizar las redes eléctricas en Europa para facilitar la integración de energías renovables y el transporte de grandes cantidades de energía a largas distancias. Este proyecto cuenta con un presupuesto de 5,5 millones de euros y la colaboración de 13 socios de cinco países: España, Noruega, Dinamarca, Alemania y Bélgica.
Desarrollo de modelos térmicos para cables de alta tensión
El Grupo de Tecnologías Electro-Energéticas Avanzadas (GTEA) de la UC se centra en el desarrollo de modelos térmicos para los conductores de cables de alta tensión, que conectarán parques eólicos marinos con las infraestructuras eléctricas. Según el catedrático Mario Mañana Canteli, la experiencia acumulada en este campo se está aplicando a los nuevos cables marinos que requieren innovaciones tecnológicas.
EasyDC-FOS, cuyo nombre completo es Towards a Wide-Spread HVDC-Based Power System Enabled by New Highly Efficient Cable & Fibre Optic Monitoring Systems, tiene un nivel de madurez tecnológica TRL-5. Esto significa que uno de los socios, la empresa Nexans de Noruega, está en proceso de construcción de un prototipo operativo de cable que se espera esté aprobado para finales del próximo año.
Características del nuevo cable
Hans Kyarme, responsable del proyecto en Nexans, ha destacado que el nuevo cable está diseñado para operar a temperaturas de hasta 90 grados Celsius. Se ha fabricado un prototipo de cable de 525 KV con una sección de 3.000 milímetros cuadrados, y se han realizado ensayos exitosos en Halden.
El cable tiene como principal aplicación el transporte de grandes potencias, integrándose en la red eléctrica europea para facilitar la transmisión de energía entre países, especialmente desde parques eólicos marinos hacia los puntos de consumo.
Innovación en monitorización y sostenibilidad
EasyDC-FOS también aborda el desarrollo de cables HVDC de alta capacidad utilizando materiales aislantes innovadores, capaces de soportar temperaturas elevadas. Se están creando modelos físicos y herramientas predictivas para analizar el comportamiento térmico y eléctrico de los cables, así como sistemas avanzados de monitorización basados en fibra óptica.
Estos sistemas permitirán supervisar corredores eléctricos de gran longitud, localizar anomalías y facilitar el mantenimiento predictivo. La validación experimental de las tecnologías se llevará a cabo mediante un banco de ensayos y casos de uso reales, contribuyendo a mejorar la seguridad y sostenibilidad de las infraestructuras eléctricas en Europa.