Investigadores de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cantabria han concluido el proyecto de divulgación científica "Explora la Historia: aprendiendo con réplicas del pasado", que ha acercado el conocimiento histórico a cientos de personas en el Valle de Iguña, especialmente en áreas rurales.
Dirigido por el decano Javier Añíbarro Rodríguez, el proyecto ha contado con la participación de ocho profesores y tres estudiantes de grado, así como la colaboración de la Biblioteca del Edificio Interfacultativo y la asociación Movimiento Cultural Iguña, fundamental para conectar con los vecinos de la comarca.
Actividades y exposiciones
Entre mayo y junio, la Biblioteca del Edificio Interfacultativo albergó una exposición de réplicas de armamento medieval, organizada por los profesores Enrique Rodríguez Pereda y Natalia Gómez Ruiz. Esta muestra incluyó cascos, yelmos y armas, con el objetivo de acercar al público universitario y a la ciudadanía a objetos representativos de la Edad Media.
El pasado 20 de octubre, un grupo de profesores del Área de Ciencias y Técnicas Historiográficas mostró a los vecinos de Bostronizo técnicas de encuadernación medieval, utilizando materiales actuales para realizar réplicas. Posteriormente, el 23 de octubre, la profesora de Arqueología Leticia Tobalina Pulido y sus estudiantes llevaron a cabo actividades dirigidas al público infantil, analizando contextos arqueológicos simulados con réplicas pedagógicas.
Éxito de la iniciativa
El coordinador del proyecto, Javier Añíbarro, destacó que el objetivo es "divulgar la ciencia con pequeñas actividades atractivas que, aunque parezcan manualidades, encierran bases metodológicas similares a las empleadas en talleres de restauración". Añíbarro subrayó la importancia de contar con personas de la localidad para conectar con los vecinos, resaltando que el Movimiento Cultural Iguña ha sido clave para el éxito de la iniciativa.
Las actividades se agotaron rápidamente tras su publicación en redes sociales, lo que el coordinador califica como "un auténtico éxito". Los participantes expresaron su satisfacción con la experiencia, y el equipo investigador ya considera la posibilidad de extender la divulgación científica a otros pueblos del Valle de Iguña.