La Guardia Civil ha llevado a cabo una operación que ha resultado en el desmantelamiento de un grupo criminal en Cantabria, implicado en la explotación sexual de mujeres extranjeras y en el tráfico de drogas. En total, se han detenido a 27 personas y se han registrado 12 viviendas en diferentes localidades de la región.
La operación, denominada “Pucero”, comenzó tras la detección de la llegada de mujeres extranjeras que podrían estar siendo explotadas sexualmente en municipios como Santoña, Argoños y Cicero. Las víctimas eran obligadas a prostituirse bajo amenazas y vivían en condiciones insalubres en varios pisos y un club en Argoños.
Condiciones de vida deplorables
Las mujeres eran alojadas en viviendas ocupadas, donde carecían de suministros básicos y vivían en condiciones de higiene inaceptables, rodeadas de roedores y excrementos. Según la investigación, al menos cuatro de ellas habían sido captadas bajo falsas promesas de empleo y vivienda por un individuo que se hacía pasar por un empresario.
Además de la explotación sexual, el grupo criminal estaba involucrado en el tráfico de drogas, adquiriendo estupefacientes en Valencia y distribuyéndolos en Cantabria. Utilizaban vehículos alquilados y ocultaban la droga en pisos de Laredo y Colindres.
Operativo y detenciones
La operación ha permitido la detención de 20 hombres y siete mujeres en Cantabria, con cinco de ellos ingresando en prisión. Se les atribuyen delitos de tráfico de seres humanos con fines de explotación sexual, tráfico de drogas, usurpación de inmuebles, falsedad documental y defraudación de servicios.
Se han intervenido importantes cantidades de droga, incluyendo 24 kilogramos de marihuana, casi un kilogramo de cocaína y 100 gramos de hachís, así como 30.000 euros en efectivo. La investigación ha sido coordinada por el Tribunal de Instancia de Santoña y ha contado con la colaboración de diversas unidades de la Guardia Civil.
Las víctimas de trata han recibido apoyo y recursos de diferentes organismos, así como medidas judiciales de protección.